… en este pequeño infierno burocrático he podido reflexionar sobre cómo se manejan las aseguradoras…
Cada que llamaba para preguntar sobre mi notificación de pérdida total -que un hombre tenía más de una semana tratando de acabar- y me decían ‘es que el ajustador aún no la termina de hacer’ o ‘es que ya la mandó, pero todavía no nos llega’ pensaba en dos cosas…
Una, que el ajustador es un señor que sólo sabe teclear con dos dedos, lo ponen nervioso las computadoras y está lleno de dudas que lo atormentan… sólo así puedo explicarme que en llenar la cartita que al fin me llegó ayer se haya tardado más de una semana.
La verdad es que me decepcioné un poco al verlo. Esperaba encontrar un manojo de letras y palabras incomprensibles, pero no… 5 paginillas que tienen toda la finta de ser un machote en el que nomás le ponen el nombre de uno y el modelo del vehículo siniestrado. En fin, la contemplación de estos documentos nomás confirma mi teoría del señor lento y nervioso.
La otra cosa que pensé es que cuando el hombre al fin logra terminar la notificación y el paso siguiente es el envío, tiene que ir a una oficina -la única autorizada para realizar este trámite- llena una solicitud, entrega los papeles que otro señor mete en un sobre, le pone el nombre del destinatario y se lo entrega a otro señor, con camisa de manta y huarachitos y sombrero y que conduce un burrito por entre las colinas del bajío… y pues ni modo, señorita, lo que se tarde el burro en llegar de San Luis Potosí a León , Gto., que es donde está la oficina regional…
… y acá está uno, con el corazón estrujado por el temor de que al burro y al señor de camisa de manta, huarachitos y sombrero les pase algo en el camino…
… eso es lo que pienso sobre el servicio de las aseguradoras.
Los de recursos humanos han de estar capacitados para detectar a la primera a los señores más nerviosos y menos capacitados para:
a) teclear
b) anotar teléfonos con clave de larga distancia sin equivocarse.
En los cursos de capacitación les han de decir: ‘… y recuerden muchachos: entre más se tarden los trámites, mejor… y no olviden descolgar los teléfonos varias horas al día…’
Y ya nomás una duda… ¿estos trámites serán deducibles de horas en el purgatorio? ¿me convendrá guardar copias de mis recibos de pago a la aseguradora?…
Oh! desdichados mortales los que no tenemos contactos más arriba!!