Ayer fui a comprar jamón…
… y se dio el siguiente Dalilian Dialog, que a diferencia de otros que han visto la luz en este espacio, este es de la vida real.
- ¿sí, que vas a llevaaaar?
- quiero jamón de pechuga de pavo marca XXXXX
- ¿cuánto va a quereeeer?
- mmm… ¿en cuánto anda?
- 112 pesos kiiilo.
- Ok, me llevo 500 gramos
- pues tengo en oferta el UltraFino… ¿lo quieres probar?
- mmm.. bueno.
Lo pruebo. El méndigo jamón está tan seco que se me atora en la garganta, se niega a pasar.
- ¿Le gustóoooo?
- ¡está sequísimo!
- (me mira con desdén) … puessss… es el ultra fino m’ijita (Igualado! Puto!)
- Pues está muy seco y no me lo puedo pasar. Me llevo el otro.
- Ossseea… es U-L-T-R-A-F-I-N-O (muestra la etiqueta), cero grasa.
- Pues… entonces yo necesito grasita. Me llevo el otro.
- Ash!… bueno, ¿cuánto querías?
—
Háganme el favor. Después de que no le quise comprar su jamoncillo reseco no me volvió a tratar igual.
Cuando le pedí salchichas casi me las avienta.
Me hizo sentir la más naca de sus clientas, nomás por mi decisión de compra.
….A mi me gustaría saber si el fulano compra el jamón ultrafino