bailarines imaginarios
Marco contextual.
Suena el track 6 del disco Reality de David Bowie.
Coros en voz de varón suenan al fondo, realzando el maravilloso chorro de voz de nuestro ídolo.
El colectivo imagina que las voces de hombre provienen de tres jóvenes de cuerpos marcados, depilados, corte de pelo al rape, ceja depilada. Visten pantalones negros y ajustados en tela brillante. Camisetas Teicon sin mangas y gorras negras de piel completan el efecto.
Estos jóvenes bailan cadenciosamente mientras hacen los coros, se miran entre sí con lujuria contenida, pero muy profesionales.
Descubrimiento.
Pasa el tiempo y el colectivo vuelve a escuchar la misma canción. No sabemos qué afectó la percepción, qué destapó el oido, qué aclaró los pensamientos, pero de improviso el colectivo comprende que los coristas-bailarines no existen.
Los coros los hace el mismo David Bowie, no hay duda. Se comprende el error, se goza de la voz del ídolo, se disfruta la melodía.
La pregunta que aflora es ¿qué se hace con los coristas-bailarines que siguen manifestándose cada vez que suena el track?.
Estoy harta de verlos forcejear con David Bowie.