lost n’ found
Han sido pérdidas.
Pero ya casi se completa el año, así que espero que una vez pasado el umbral del 28 de abril todo acabe.
O todo empiece, depende de cómo lo vea uno.
Confieso que soy responsable (que no culpable) de mi última pérdida, pero creo que era necesario.
I’m single.
Una persona admite que me tiene envidia, pero yo tengo miedo.
No mucho, pero es raro. Porque me descubrí siguiendo el camino de un pensamiento que jamás pensé que andaría.
Pensé: dios mío… ¡pero casi soy treintona! .. acto seguido amenicé con mi hermana con la idea de que seré la tía solterona y arrugada, con olor a cerveza, que obligará a sus niños a que me den besitos en mi cachete cacarizo, aguado y arrugado.
Ella incluyó el elemento del bigote, pero afortunadamente éste no existirá gracias a mis sesiones de depilación láser.
No todo es malo…
Pero volviendo a los treintas. No debería pensar así, no debería tener miedo de estar sola a estas alturas.
Apenas empiezo, creo yo, a hacer algo con mi vida, así que no veo por qué hay que estresarse pensando en la edad, ni en las cosas que, según sabe qué ideales, debería estar haciendo y concentrarme en lo que yo quiero hacer.
Claro que aquí podemos pensar un poco en cómo nos educan a las mujeres.
Mi madre, que según yo no es tan retro, un día me acusó de estar perdiendo el tiempo. Yo digo… ¿es que eso puede suceder?. A menos que me la pasara todo el día tirada en el sillón, viendo el techo.
…que, dicho sea de paso, ha sido mi ejercicio de relajación de esta semana. Ja.
Ahí sí que pierdo el tiempo, pero nomás quince minutitos, con eso tengo =)
Un día estaba viendo un documental ñoño, donde decían que en la medida en que uno se propone lograr las cosas, éstas se van dando.
Yo ya no quiero perder, y estoy muy interesada en cerrar este círculo, así que mi propósito será pensar que después de un año de pérdidas sigue un periodo de encuentros. Y lo primero que debo encontrar son mis lentes rosas; lo demás ya irá apareciendo.
peroperoperoperoperoperoperopero
¡También perdí grasa! .. ayer asistí a mis pruebas físicas de fin de semestre y, tras pasar por la penosísima etapa de ‘medición de pliegues’, léase lonjas, descubrí con emoción que perdí 10 puntos de grasa en la zona abdominal.
Pierna y brazo permanecen igual.
¿Será posible?.