qué le hace uno
1. En el exorcismo.
Una llega dando lo mejor de sí para que la maestra te diga: bájale al ritmo. Ni hablar, una le baja al ritmo porque no vaya a ser que por andar corre y corre llegue un infarto. Entonces le da uno a pasito pachorro.
2. En el sonido manchester.
Yo no niego la cruz de mi parroquia.
Si a una la acusan de ser fiel seguidora del sonido Manchester, pues no hay de otra: si se es seguidor se es seguidor.
Entonces se carga el aipo con el manchester más no manchester y te vas a correr, recordando siempre que si le das con muchas ganas puede sobrevenir un infarto, entonces le das play al manchester sereno y te pones a modo, pero de todas formas rebasas a las tortugas a las que no les va a dar un infarto pero que tampoco vivirán los esplendores del exorcismo.
3. ¡Sálganse! ¡sálganse malditos!.
… Así no es el exorcismo. El exorcismo del que yo hablo es sabe qué otro modo.
Más bonito.
Ei.