… es que casi no he platicado hoy
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Hace rato vi a la Hildita. Me muero por tomarle una foto, mandársela al Ichiro y al Richar para que recreen aquella famosa escena de “ya, ¡déjate pues! *plaf*”, tan linda. Tan conmovedora. Pero esta vez con la cara de ésta, nuestra nueva Hildita.
¡Está igualita…!
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Luego ayer, que cumplía año y medio de no ver a mi hermano, pensé que no me iba a afectar. Pensé que ya me había acostumbrado. Pues nel. Ya en la noche, cuando más estaba segura de haberla librado, saz!.
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De repente el tiempo juega formas raras. Parece que fue hace unos días cuando estábamos en el sillón hablando de mi carro tan gay y de cuánto me urgía venderlo y él sentado ahí, comprendiendo mi drama y comprometiéndose a recabar información sobre el desempeño de los trackers, porque yo quería uno.
Claro que no cumplió, pero eso es lo menos importante.
Y luego ayer, por ejemplo, que hacía el mismo clima que aquel día hace año y medio en que me hablaron para decirme cosas y que me tuve que poner en friega a arreglar tantos dramas. Y el día había amanecido fresco y yo con pantalón de pana y más tarde alcanzamos temperaturas cercanas a los 30°… y yo caminando en la calle.
Claro que en este caso eso es también lo menos importante.
Después dicen que determinadas circunstancias pueden lograr que se ‘grabe’ un evento en… la nada. Pero se graban y se repiten tiempo después, cuando las circunstancias son semejantes a las que se dieron aquél día tan lejano… y así se explican algunos fantasmas y otros fenómenos paranormales. En este caso, el olor de mi casa.
Mi mamá jura que huele a aquél día que había tantas flores.
Yo no le quería decir -y no se lo he dicho-, pero pienso igual. Yo también creo que huele a aquél día.
El problema aquí es que aquél día en realidad no olía a nada. El olor llegó después, cuando las flores se secaron y estamos hablando entonces a varios días después de aquél día.
Por eso no le dije nada para que siga creyendo lo que quiera porque, al fin y al cabo, el que ella crea esas cosas no le hace daño a nadie.
Pero yo ya me di cuenta de que no es aquél día, sino otros mas despuecito.
Cuando empiezo a preocuparme es cuando ve gente en la tele y dice que se parece a Beb.
Entonces yo me hago la que no me había dado cuenta y le doy a entender que está loca.
No se si vivimos en una especie de alucinación colectiva y no se si yo me he obligado a no seguirle la corriente en esas cosas.
Y en ese caso, tampoco sé por qué lo hago.
Nomás sé que eso hago.
Quizá sólo tenga que ver con mi legendaria dificultad para expresar lo que siento.
Que es la misma que me ha impedido abrazarla cuando me la encuentro llorando.
Que es la misma que me hace voltearme a otros lados.
Como escondiéndome. Todo el tiempo.
Y de que soy mala hija, lo sé.. lo sé.
Que no puedo ni conmigo, lo se, lo sé también.
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Pues bueno… mejor hablemos de otras cosas.
[*Daligula left this conversation]