Sunday, November 15, 2009

Perros, todos muy bellos


La semana pasada un bucanero pasó por mí en su barco para asistir a una exposición de perros con todo y concurso de belleza. Nunca había visto uno y me divertí mucho, aunque viendo a los sujetos equivocados: los manejadores. Son todo un espectáculo de lambisconería que se echan pedazos de hígado o de molleja en la boca para luego sobornar al perro para que se quede parado derechito o para premiarlo por portarse bien y que siempre miran de reojo para ver si el juez está viendo a sus perros.
Otros sacan cepillos quién sabe de dónde para retocar el peinado del perro cada que éste da dos pasos.

Los perros, por su parte, me maravillaron todos.
Decidí que me gustan los Bull Terrier, con sus ojititos pequeñitos y su frente redondeada. También me gustó el Lobero irlandés –creo que así se llamaba- con su look edgy y medio punk. Me sigue gustando la idea de tener uno y ponerle un collar de cuero negro con piquitos, aunque ese hombre esté convencido de que es lo peor que puede hacérsele a un perro.

Yo creo que el perro sería feliz, siempre y cuando uno juegue con él y le sobe la panza on a daily basis y no le afectaría si su collar es de colores rasta –como el de Kiwi- o de cuero negro con piquitos, como era mi plan para el lobero, pero en fin. Allá el bucanero y sus ideas =)

Pero volvamos al concurso… ahí estábamos parados cuando salió un perro muy grande y esbelto, de cara alargada, medio rarito y de inmediato me lo imaginé en otra época, con un lacito blanco de la mano de una mujer muy emperifollada.

Ese hombre dijo: a ese borzoi siempre lo traen, pero siempre le va mal…
El borzoi en cuestión quedó en cuarto lugar de su grupo. Yo atribuí su mala fortuna al peinado à la despreocupé pero esa es la opinión de una persona poco ilustrada en el tema de la belleza canina, así que no hagan caso.

Me quedé pensando si el perro se sentiría frustrado cada vez que lo meten en su kennel y lo llevan a donde él de seguro se imagina que va a haber un concurso. Si cuando lo empiezan a peinar no suspira caninamente pensando ahí voy otra vez… si no llorará para adentro cada vez que le va mal. Me lo imagino mirando a sus amos, enviándoles mensajes telepáticos: ya no me lleven, ya no me lleven

Todo eso me hizo pensar el borzoi, que de haber sido humana seguramente habría tenido más éxito en las pasarelas. El borzoi, al igual que las mujeres de su país, era alargado, elegante, rubio, con facciones interesantes.

Pero le tocó ser perro y competir contra muchos otros perros y perder ante un Xoloitzcuintle que, la verdad, estaba hermoso.
Se paraba quietecito viendo fijamente a su manejador. Posaba y apretaba las nalguitas…

Mientras lo veía y cuando resultó ganador del concurso, recordé la plática que sostuve con ese hombre cuando atravesábamos Monte Albán bajo la lluvia y le decía que me gusta cómo representan a los pueblos indígenas de México: morenos, mamados, muy varoniles aunque anden en taparrabos… y nos preguntábamos si subir y bajar tanta escalera infame en tanta pirámide no habría contribuido a su buenor.

Me pregunto ahora si los perros también eran sometidos a ese subir y bajar de escaleras y por eso existen ejemplares hermosos, lampiños, negros… con un copetito como decoración.

Posted by *Daligula at 18:07:59 | Permalink | No Comments »

Friday, November 6, 2009

la week ojeïs

Hay algunas que son así.

En esta semana en la que trabajé y trabajé [y apenas medio acabé] tuve dos tareas que me desagradaron cantidá.

Una, no tan ojeïs fue tener que mandarle un correo a una maestra solicitando muy atentamente que no borre los comentarios que hago en el documento, mucho menos si los cambios no han sido realizados.

Sí. Los borró. En vez de hacer las correcciones, borró las notas. 
Desafortunadamente para ella, esta dalígula que ven aquí, a veces tiene buena memoria y recordaba perfectamente que ciertos cambios habían sido solicitados, mismos que no se veían por ningún lado. ¿A quién quiere engañar?

Pues bueno… hoy fue el día de redactar un mensaje de esos super buena onda donde les dejas ir tus frasecitas como ’si no estás de acuerdo con los cambios solicitados es preferible que expliques por qué no quieres hacerlos…’ Sinceramente me moría por escribirle ‘querida, borrar los comentarios no eliminará tus fallas’ o algo por el estilo, pero eso sería devastador… y aquí somos gente buena.

La segunda tarea ojeïs nació cuando ya casi al acabar las labores del día descubro con horror una traducción hecha con las nalgas. Sí. Con las nalgas.
Y si no que alguien me explique cómo una acción que en español se expresa en futuro imperfecto [realizará] fue a parar como pasado, así nomás [made].
A ver, explíquenmen.
Y casos así había varios.

Y entonces esta dalígula, que luego es muy sabe como, procedió a realizar un pequeño experimentito sólo para descubrir con más horror que la traducción tal y como estaba escrita en el documento era la mismita que parió el traductor de google, que todos sabemos que tiene sus asegunes.

Y otra vez… Mucho agradecería que evites el uso del traductor. Si tienes alguna duda te sugiero utilizar tal y cual fuente para resolverla… bla bla bla.

Yo sólo digo que foc! ¿Por qué no pueden ser sinceros, puesN?

No, no quiero hacer esos cambios porque me da flojera.
Sí, usé el traductor porque desconozco los tecnicismos del curso…

Frases así.. qué se yo.

En fin. Me largo al exorcismo. Y este fin… este fin NO me llevo tarea.
Nop. Este fin tendré un affaire con el cuartito.
Eso, o tejeré.
Creo que tejeré. Tengo un pendientillo por ahí cuyo deadline se aproxima peligrosamente… y ayer me hice de la materia prima, jejeje.

Posted by *Daligula at 19:17:54 | Permalink | No Comments »

Thursday, November 5, 2009

c’est moi ajourd’hui


La panza está más chiquita. No tanto como quisiera, pero sí: más chiquita.
El pelo está más largo. No tanto como quisiera, pero ahí va.
Estas dos son ventajas de ser una workaholic y además tener hartas actividades extra-laborales: no tengo tiempo de atascarme de comida y no tengo tiempo de ir a la peluquería.

Luego a veces me sale platicar con el maestro de francés. Otras, como hoy, me tardo un rato en saber qué me anda preguntando.
En el exorcismo ya me sé poner las vendas, pero me enredo con mis pies y en las pausas me quedo practicando el pasito tun-tun para adelante y para atrás. Maldito paso, ¡me tiene que salir!
Y además tengo estigmas.
En el catecismo luego me pongo sentimental, sobre todo cuando hacemos la oración liberadora porque me acuerdo de la beba cantando. Ojos de Bambi inevitables.
Aunque bueno… he andado medio así, no sé por qué. Esperaré hasta la próxima semana para ver si sigo Bambi-ando.

Las desventajas de ser una workaholic y además atiborrarse de cosas son no tener tiempo para tejer, ni para estar en la casa. Pichicatear horas a los amigos, siempre tener sueño. No hacer los varios proyectos costureriles que están atorados desde hace tiempo porque oh! Tampoco he tenido tiempo de poner orden en el cuartito, ni encuentro mis básicos para trazar patrones, ni he pintado, ni he barrido… ni ni ni…

Fluctúo siempre entre el tiempo de sobra y la falta de tiempo. Ahorita estoy en la segunda opción, pero me estoy tomando una cheve.
Hoy hoy hoy he avanzado en mi intento de organizarme, no cabe duda.

—-
Pero no quiero renunciar a nada.
¿Dónde hago la fila para conseguir los días de 36 horas?

 

Posted by *Daligula at 01:18:48 | Permalink | Comments (2)

Tuesday, November 3, 2009

switch on/off

Should I just disappear?
Should I?
Should I just disappear?
Should I?
Should I just disappear?
Should I?
Should I just disappear?
Should I?

[As they say, depression is a function of survival. But survival shouldn't be this crappy]

 

 

Posted by *Daligula at 20:08:03 | Permalink | No Comments »