c’est moi ajourd’hui
La panza está más chiquita. No tanto como quisiera, pero sí: más chiquita.
El pelo está más largo. No tanto como quisiera, pero ahí va.
Estas dos son ventajas de ser una workaholic y además tener hartas actividades extra-laborales: no tengo tiempo de atascarme de comida y no tengo tiempo de ir a la peluquería.
Luego a veces me sale platicar con el maestro de francés. Otras, como hoy, me tardo un rato en saber qué me anda preguntando.
En el exorcismo ya me sé poner las vendas, pero me enredo con mis pies y en las pausas me quedo practicando el pasito tun-tun para adelante y para atrás. Maldito paso, ¡me tiene que salir!
Y además tengo estigmas.
En el catecismo luego me pongo sentimental, sobre todo cuando hacemos la oración liberadora porque me acuerdo de la beba cantando. Ojos de Bambi inevitables.
Aunque bueno… he andado medio así, no sé por qué. Esperaré hasta la próxima semana para ver si sigo Bambi-ando.
Las desventajas de ser una workaholic y además atiborrarse de cosas son no tener tiempo para tejer, ni para estar en la casa. Pichicatear horas a los amigos, siempre tener sueño. No hacer los varios proyectos costureriles que están atorados desde hace tiempo porque oh! Tampoco he tenido tiempo de poner orden en el cuartito, ni encuentro mis básicos para trazar patrones, ni he pintado, ni he barrido… ni ni ni…
Fluctúo siempre entre el tiempo de sobra y la falta de tiempo. Ahorita estoy en la segunda opción, pero me estoy tomando una cheve.
Hoy hoy hoy he avanzado en mi intento de organizarme, no cabe duda.
—-
Pero no quiero renunciar a nada.
¿Dónde hago la fila para conseguir los días de 36 horas?
Dal!
No hay días de 36 horas, solo personas que pueden estar activas 21 de las 24 horas. ¿Como le hacen? No sé, y sinceramente quisiera saberlo. Ayer vino el chief de mi área y tuve un súper crush con él. El chico -que es todo un yuppie de 40 años- parece de 27 y está guapísimo! No fisicamente, pero tiene ese charm que impacta.
Ayer precisamente reflexionaba sobre el ser un director y no serlo. Creo que yo nunca seré una (así o más looser?) porque ellos son disciplinados y dominan sus emociones, cualidades que no están en mi curriculum jajaja. En fin señorita, usté organicese y no deje que la emoción (disfrazada de depresión, euforia, nostalgia o lo que sea) la sabotee.
Muchos abrazos con harto cariño!
M.-
Monste:
Envidio a la gente que duerme 4 horas anda tan tranquila. Yo necesito entre 7 y 8, pero sólo un día a la semana puedo dormir tanto. El resto de los días he de conformarme con 5 o 6 horas, si bien me va. Y ni así hago nada y cada noche me voy a la cama pensando en que soy una hormiga que se la pasó moviendo motitas de azúcar o palomillas muertas de un lado a otro, sin otro particular por el momento.
El domingo que salió en el periódico la nota esa de que la distancia ideal de tu casa al trabajo debe ser de 400 metros me hizo reir histéricamente. Todavía dudo si leí bien, pero lo podría jurar: decía 400 metros.
Desde entonces tengo pensando si vivir a 400 metros de mi trabajo me ayudaría a aprovechar mejor el tiempo… me visualizo caminando de mi casa al trabajo y no sé si me organizaría mejor, pero una cosa sí sé: todos los días me levantaría agradeciendo al cielo no tener que manejar en hora pico.
Fuf!
Que chistoso lo de tu chief… jejeje. [suspiro] Aquí no hay nada emocionante que ver.
que chistoso eso de los 400 metros. A esa distancia de mi casa -que es tu casa- no hay ni un trinche oxxo…. mmmmm Me parece que ese chiquitramito solo lo caminé cuando vivía en químicos y estudiaba en la madre tec, pero como quiera llegaba tarde. (hay cosas/personas que no tienen remedio! PLOP!)
Abrazos!