De vuelta
Me siento fuera de forma después de tantos días sin escribir, que en realidad serían menos, pero a esta maldita porquería le dio por fallar y comerse dos posts que me habían quedado bien bonitos.
Grrrr
Pero pues ya qué.
Baches
Una, por ejemplo, que a pesar de los malos ratos no me dejé caer en la desesperación total. En el mal humor, sí. Pero aguanté y aguanté.
Porque no sólo fue el carro, no. También me arruinaron por segunda vez mi título de maestría, me caí en un pozo, un animal se metió al patio de mi casa a comerse la comida de Luna, etc.
Por dramas no paramos en este colectivo daliliano.
Pero tampoco nos gusta abusar del drama, así que blah!
No iré a ningún lado, pero la idea de no madrugar y de trabajar un chorro en ese proyecto me tiene harto feliz.
A pesar de los asegunes que he tenido que sortear, no todo ha sido malo: para sortear los dramas emergió de entre las tinieblas un bucanero.
Porque ahora resulta que los bucaneros no sólo devastan pueblos y aterrorizan gente, sino que salen al rescate de mujeres que se quedan un día en el desamparo y las llevan en su barca a los confines de este mundo plano, a rebuscar en cementerios de carros.
Descanso
Después de mucho de no ir a verlo, hoy acudiré al cine de viejitos a ver una película de esas que según le componen a uno el estado de ánimo.
Lo malo es que muchas veces este tipo de movies me hace llorar, ja!
Ya veremos si fui o no la vieja loca del cine…
[...]
I wrote something about the other day.
…The day I woke up smiling
[and about that smile that hasn't gone]
yet.