tirín tititirín tín titirín tin tirín tin
Quihubo vatillos. Yo soy el Ratón Pacheco y tengo algunos comunicados del colectivo daliliano.
En el ámbito escolar el colectivo reporta que el oráculo no estaba del todo equivocado. Fue un semsetre burro. Calificaciones finales de 94 y 84 tienen a nuestra dirigente en un estado anímico cercano al suicidio.
Promete echarle más ganas el próximo semestre si a cambio sus fieles seguidores le hacen llegar cargamento de aceitunas rellenas de anchoa ‘el serpis’ y cervecitas, nomás para reponerse de trauma.
La felicidad escolar consistió en dejar fuera del equipo al compañero desaparecido.
Del estado emocional no se puede decir mucho.
Insomnio a causa del hermano perdido. Profunda tristeza que se intenta mantener dentro de los límites del decoro.
El colectivo no tiene experiencia en la pérdida de familiares cercanos y pasa los días y las noches pensando en dónde estará beb.
Informes de un grupo de monjes dicen que él es ahora un guía y protector. Otro informe señala que beb está entre nosotros, y cerca.
Nuestra dirigente suplica a su hermano, donde quiera que esté, que en caso de ser omnipresente por favor evite estar cerca cuando ella va al retrete o mientras está en actitudes comprometedoras. Se me caería la cara de vergüenza, dice.
Fuera de estas situaciones, siempre es bienvenido.
Esto fue todo amigos. Ahora seguiré vagando por universos alternos gracias a las sustancias que la naturaleza nos provee.
Yo soy el Ratón Pacheco, y ya les informé.
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